De Vuelta

Y fue aquella tarde en que descubrí tus ojos negros, ni tu boca era capaz de reproducir lo que tus ojos me decían junto a ese sonar de tambores y ese olor a pasto fresco que se difuminaba con mis nervios de no saber como, ni de que manera acariciar tu rostro que exigía atención. Y pasan más tardes como esa en las que desearía poder volver a admirar la profundidad de tus ojos y sentir que no hace falta nada más, solo tu y yo juntos. la madre tierra nos regala pasajes hacia el infinito y tu sonrisa me envuelve de manera hipnotizante, tanto que no quiero dejar de sentir esto que creo me absorbe completamente, creo que podría estar así muchas más tardes de mi vida. Sentir que estás tan lejos, querer que estés aquí y querer llenar ese vacío que inocentemente pensé tu llenarías, es triste resolver en mi mente que no era así. Desearía que cuando cierro los ojos dejara de ver tu sonrisa, desearía dejar de pensar en ti, desearía no tener que escribir de ti, desearía ser dueño de tu tiempo. Eres para mi un enigma por que no sé nada de ti y me gustaría poder conocer quién eres realmente y verte sonreír a diario y así poder entregarte un trozo de mi vida para que veas y te des cuenta de como realmente soy. en definitiva me molesta que me gustes tanto y que seas tan distante y mas aun me molesta no tener el valor de evitar estas situaciones, cuando creo que ya realmente no me importaba encuentras la ocasión de llamar mi atención de maneras tan básicas como un un simple mensaje de texto y dejarme con la sensación de estar desnudo en el centro de una calle, sin protección y siendo materia dispuesta para lo que tu quieras.